COACHING INDIVIDUAL
Es importante tener muy claro de qué hablamos cuando nos referimos al coaching. Mi experiencia me demuestra que una de las claves para llegar a ser un buen coach no es tanto las metodologías que utilizo, que son importantes, como saber generar un espacio de confianza y apertura con el cliente (coachee). El poder del coaching se basa en la conversación y en la toma de consciencia y consiste en liberar el potencial de cada persona para incrementar al máximo su desempeño.
Cuando tengo un primer contacto con mis clientes, escuchándolos atentamente, me doy cuenta de que los temas que solemos abordar se refieren a:
Potenciar sus habilidades de gestión: saber priorizar y poner foco, planificación, toma de decisiones, resolución de problemas, delegación…
Desarrollar su Inteligencia Emocional como la autoconciencia, autocontrol, empatía…
Potenciar su capacidad de impacto e influencia.
Mejorar sus habilidades de Comunicación.
Aprender y desarrollar nuevos patrones de conductas y comportamientos que les resulten efectivos.
Desaprender todos aquellos comportamientos que son ineficaces y no les aportan ningún valor.
Aprender nuevas técnicas o procesos de trabajo.
Buscar un equilibrio en su vida laboral y personal
Utilizo un proceso estructurado y sólido pero, a la vez, muy versátil que se adapta a las necesidades de cada uno de mis clientes. Como solemos decir en coaching es “danzar con el cliente”. Esto quiere decir que aplico diversas e innovadoras metodologías, actividades y ejercicios, según cada momento y cada caso, para obtener su máximo potencial.